DÍA 3. Los Ángeles

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Tercer día de ruta. Cada vez más motivados para lo que nos queda de viaje. Nos levantamos sin madrugar demasiado, a las 9:30h teníamos la visita a Warner Bros Studios.

Habíamos contratado el Tour en español. Os avisamos que encontrar el parking para entrar a la Warner es un poco lioso, así que aquí os dejamos la ubicación exacta.

La visita es recomendable 100%. Hay un Starbucks en el Hall de espera. Comienza con un vídeo de introducción en Inglés y, a partir de ahí, llegan los guías asignados para cada grupo. Al grupo de españoles nos tocó con Stephanie, creemos que todos los guías están altamente preparados y ella no era una menos. Simpáticos, extrovertidos, con un gran conocimiento de series, películas y todo lo que rodea al mundo del cine. Espectacular. Toda la visita con el mejor sentido del humor que se puede tener.

Pasamos por lugares épicos donde se rodaron algunas de las escenas más famosas del cine desde películas más antiguas como Casablanca, hasta las más recientes como La La Land o El Gran Showman. Vimos la sede de La Loca Academia de Policía, simulaciones de Central Park, callejones de Spiderman y numerosas localizaciones donde se rodó la serie Friends.

Visitamos lugares más concretos como un Museo de Harry Potter y Wonder Woman; además, pudimos ver los coches usados en todas las películas de Batman y un espacio dedicado a almacenar todos los objetos utilizados para el rodaje de películas y series, donde podemos encontrar elementos usados en Matrix, Casablanca, Harry Potter, etc. Incluido el despacho oval que aparece en la serie House of cards.

Unas tres horas después, terminamos la visita más que satisfechos. Nuestra próxima parada era el restaurante Smoke House, famoso porque aparece en la escena de la película La La Land en la que Sebastian (Ryan Gosling) es despedido cuando Mía (Emma Stone) entra al restaurante. Ya empezábamos a notar nuestros estómagos crujir, así que siguiendo con nuestra molona forma de improvisar, nos quedamos a comer ahí. El restaurante es muy auténtico, en rojo y madera, con zona de cocktail y servicio de barra muy al estilo americano; la carta es muy variada, puedes comer desde un sándwich hasta un buen steak. No es demasiado barato, pero está muy bien para la calidad y cantidad que sirven. Fueron $70/dos personas con propina incluida. Hay servicio de aparcacoches por $3’75 (precio muy bien ajustado para que sean $5 con propina).

Aprovechando que ya estábamos adaptados al horario de comidas americano, nos quedaba todo el mediodía, tarde y noche para seguir con nuestra ruta. Fuimos decididos a buscar la famosa señal de Hollywood en las colinas, con la ubicación que llevábamos preparada fue muy fácil encontrarla.

Eso sí, hay que tener en cuenta que mucha gente para bastante antes y que, al comenzar la subida por la carretera, hay un par de carteles que anuncian que no se puede subir a ver la señal por ahí. Os recomendamos que sigáis esta ubicación hasta el final, es el mejor sitio y podéis tomar las mejores fotos. Es aquí aproximadamente.

Nuestra tarde estaba planeada para visitar Venice Beach y Santa Mónica y así fue. Antes de llegar a Venice Beach decidimos pasar por Venice High School, allí están las famosas gradas que aparecen en la película de Grease. No tienen mucho interés por lo que puede ser perfectamente prescindible.

En Venice Beach aparcamos en un parking ubicado en Muscle Beach por $5. No tiene pérdida porque está en la orilla de la playa y es bastante amplio.

Allí, visitamos una de las casetas de los Vigilantes de la playa (importante que esté cerrada y así podréis subir a hacer fotos desde la propia caseta; si está abierta, el vigilante no deja subir). Paseamos por Muscle Beach, la zona donde entrenaba Arnold Schwarzenegger, y recorrimos los Venice Canals. Estos canales están dentro de la urbanización que les da nombre y son bastante peculiares, tanto el paisaje como las casas que los rodean. Merece la pena ir.

No tardamos mucho más de una hora en recorrerlo todo, por lo que fuimos directos al muelle de Santa Mónica, el más famoso Pier. El ambiente es completamente distinto, la tranquilidad de Venice Beach quedó atrás y en Santa Mónica todo era gente, luces y diversión.

Aquí os dejamos la ubicación del parking donde aparcamos en Santa Mónica, en el mismo Pier y por $7.

Nuestra primera parada fue Bubba Gump para reservar y cenar un par de horas más tarde. Desde allí, visitamos el parque de atracciones del Pier, Pacific Park.

Es bastante divertido, no demasiado barato pero creemos que hay que montarse en al menos una de las atracciones para vivir la experiencia. Nosotros nos montamos en una especie de montaña rusa, muy “light” pero entretenida. $10/persona.

En el Pier también está el famoso cartel de la Ruta 66, una foto imprescindible.

Seguimos paseando por allí, no es demasiado grande pero sí lo suficiente para descubrir pequeños rincones y tiendas viviendo el auténtico ambiente americano y turístico que hay.

Terminamos nuestro día cenando en Bubba Gump. Todo el restaurante está ambientado en la famosa película de Forrest Gump, es difícil encontrar algún plato sin gambas, y su tienda de recuerdos es bastante curiosa.

Satisfechos con nuestro día, nos fuimos a dormir para recargar fuerzas. Nos quedan muchos días por delante.

 

Nos vemos en la próxima parada, Foodieviajeros.

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