BiBo Dani García – Marbella

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Ya son unas cuantas visitas a BiBo desde su apertura. Todos los veranos, Marbella se convierte en una parada obligatoria para nosotros y BiBo (por ser la primera experiencia gastronómica en la ciudad) junto a La Milla Marbella, se convierten en dos imprescindibles. BiBo es una de las dos marcas de Dani García junto a Lobito de Mar. Propuestas diferentes pero divertidas e informales ambas.

BiBo es la cocina más viva e internacional, la que te hace recordar a las brasseries centroeuropeas. Es el restaurante que no te puedes perder y el primero que recomendamos si eres nuevo en el panorama gastronómico marbellí.

Ni qué decir tiene su enclave. En la Plaza de Puente Romano. Tan pequeña y tan grande a la vez.

Su carta, llena de bocados del mundo pero siempre con las raíces andaluzas que marcan la cocina de Dani. Gran carta que te dará quebraderos de cabeza para elegir, con el único defecto que unos pocos platos son excesivamente grandes si vais en pareja, luego aconsejamos que os asesoréis con el camarero, porque podéis “cagarla” pidiendo platos que os tiraréis dos horas para acabarlos. Si sois más de dos personas, serán perfectos para compartir y probar más propuestas.

Tras varias experiencias en BiBo, tenéis que probar algunos clásicos que no pueden faltar (los brioches y algún tartar) y arriesgar con algún plato que os llame la atención.

En nuestra última experiencia optamos por:

Tartar de ventresca de atún toro ahumado. Como dicen en los toros: “cumbre”. La parafernalia de servirlo tapado con la cúpula llena de humo está “de más” cuando el producto es de primera. Por desgracia cada vez se está poniendo más de moda y es una cosa que no aporta nada al plato.

Brioche de rabo de toro desmigado, láminas de champiñón, salsa DG y rúcula. Obligatorio pedirlo.

Brioche cojonudo. Desmigado de chorizo de Ronda, cebolla dulce, salsa chipotle y huevo frito de codorniz. Obligatorio pedirlo.

Tapa de yogur de foie. Una por persona mucho mejor que para compartir. Está tan buena que se queda corta.

Canelón de kimuchi de mariscos. Calabacín relleno de langostinos y vieiras.

Los postres. Como ocurre en Lobito de Mar, todos para enmarcar. Dimos paso al arroz con leche (x2) para compararlo con el de Lobito de Mar. Sin duda, gana el de Lobito. El arroz con leche fresca de vaca, vainilla de Tahití, frambuesa en polvo de cítricos (estos últimos sobraban).

Carta de vinos excelente. Todos los conceptos de Dani García están perfectamente medidos, diseñados y sincronizados, siendo el único capaz de colgar el cartel de ‘no hay billetes’ día tras día y noche tras noche.

Rango de precio: 35€-55€/persona, precio más que merecido teniendo en cuenta el enclave del lugar.

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